Si te dijeran que existe una prueba sencilla capaz de predecir tu salud cardiovascular y tu riesgo de mortalidad en los próximos años, ¿la harías? Esa prueba existe, y no requiere de análisis de sangre complejos: se trata de la fuerza de agarre.
Múltiples estudios científicos han demostrado que la fuerza de nuestras manos es un biomarcador de envejecimiento biológico. Como deportista, sé que la fuerza no es solo cuestión de estética; es el pilar que sostiene nuestra independencia a medida que pasan los años.
La ciencia detrás del apretón
A medida que envejecemos, perdemos masa muscular de forma natural (sarcopenia). Sin embargo, la fuerza de agarre disminuye a menudo más rápido que la masa muscular total, convirtiéndose en una "alarma temprana" de fragilidad. Un agarre débil se ha correlacionado con:
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Mayor riesgo de enfermedades cardíacas.
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Menor densidad ósea.
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Pérdida de autonomía en actividades cotidianas.
1 comment
A mis 65, ya me estaba resignando…
Ya me costaba hasta abrir un frasco de mermelada o cargar las bolsas del súper sin que me dolieran las manos. Pensé que era ‘cosa de la edad’, pero mi nieta me regaló el NQA PowerGrip y me cambió mi perspectiva.
Lo uso 5 minutitos mientras veo la tele en la resistencia más bajita. La diferencia es increíble! He recuperado esa fuerza que pensé que había perdido y ya no siento esa rigidez tan fea al despertar. Es una maravilla sentir que mis manos vuelven a responderme. ¡Nunca es tarde para fortalecerse!"